Blog › Jardines
Jardines

Qué hacer en el jardín a principios de otoño: preparar el espacio para todo el año

CPor Carolina Soto - Diseñadora de espacios y Jardines. · 28 septiembre 2026 · 6 min de lectura
Qué hacer en el jardín a principios de otoño: preparar el espacio para todo el año
Qué hacer en el jardín a principios de otoño: preparar el espacio para todo el año

¿Tu jardín está preparado para el otoño o simplemente estás esperando a que llegue la primavera?

Cuando termina el verano, muchas veces dejamos de mirar el jardín. Recogemos los muebles, dejamos de utilizar tanto el exterior y asumimos que toca esperar unos meses.

Pero el jardín no deja de ser jardín porque cambie la estación.

De hecho, el comienzo del otoño es un momento muy interesante para revisarlo, hacer algunos cambios y pensar en cómo queremos disfrutarlo el próximo año.

Y no hace falta empezar pensando en grandes obras. A veces basta con observar un poco mejor.

Empieza por mirar qué ha pasado durante el verano

El verano nos deja bastante información.

Podemos ver qué plantas han aguantado bien el calor, cuáles han necesitado demasiada agua y qué zonas del jardín hemos utilizado realmente.

También aparecen problemas que durante otras épocas pueden pasar más desapercibidos: una zona demasiado expuesta al sol, un rincón donde nunca nos sentamos, un espacio en el que se acumula el agua o plantas que han crecido más de lo esperado.

Antes de comprar nada nuevo, yo empezaría por ahí.

Mirar primero y plantar después.

Porque diseñar un jardín no consiste en ir colocando plantas bonitas hasta llenar el espacio. Hay que entender cómo funciona ese espacio y cómo queremos utilizarlo.

Es un buen momento para preparar el suelo

Después de varios meses de calor, el suelo puede necesitar una pequeña puesta a punto.

Conviene retirar las malas hierbas, comprobar si está demasiado compacto y valorar si necesita materia orgánica antes de realizar nuevas plantaciones.

También es importante revisar el drenaje. Si hay zonas donde el agua se queda acumulada después del riego o de una lluvia, ahora es un buen momento para detectarlo y solucionarlo.

Esto puede parecer poco relacionado con el diseño, pero lo está.

Una planta puede ser preciosa y no funcionar en el lugar equivocado.

Por eso, antes de elegir especies deberíamos conocer las condiciones que tenemos: tipo de suelo, orientación, horas de sol, exposición al viento y necesidades de agua.

¿Qué podemos plantar en otoño?

El otoño es una época adecuada para muchas plantaciones, especialmente de árboles, arbustos y determinadas plantas perennes, aunque siempre dependerá de la especie y de las condiciones de cada zona.

También es el momento de pensar en los bulbos que queremos disfrutar en primavera.

Narcisos, tulipanes, jacintos o crocus necesitan que pensemos en ellos bastante antes de verlos florecer.

Y esto me parece una de las cosas más bonitas del diseño de jardines: muchas veces trabajamos hoy para disfrutarlo dentro de varios meses.

No todo tiene un resultado inmediato.

Por eso, cuando planteamos un jardín, no deberíamos pensar únicamente en cómo queremos que se vea en abril o mayo. Hay que imaginarlo también en noviembre, en enero o en agosto.

No todo tiene que estar floreciendo

Quizá este sea uno de los errores más habituales.

Pensamos en un jardín bonito y automáticamente pensamos en flores.

Pero un jardín puede tener interés incluso cuando no hay ninguna flor.

La textura de las hojas, el color de los árboles, la corteza, los arbustos, las gramíneas, las piedras, los caminos o una determinada iluminación pueden hacer que el espacio siga teniendo personalidad durante los meses más fríos.

Por eso, al elegir plantas, no deberíamos fijarnos únicamente en cuándo florecen.

También en cómo son el resto del año.

Y esto cambia mucho el resultado final.

¿Y qué hacemos con la poda?

Aquí merece la pena tener cuidado.

No todas las plantas necesitan podarse en otoño ni todas se deben cortar de la misma manera. Algunas pueden mantener sus estructuras secas durante el invierno y aportar textura al jardín, mientras que otras necesitarán una poda en otro momento.

Antes de coger las tijeras, conviene saber qué tenemos delante.

Además, no siempre hace falta dejar el jardín completamente limpio.

A veces esa obsesión por que todo quede perfecto hace que perdamos parte de la belleza natural del espacio.

Un jardín también puede ser bonito cuando cambia, cuando envejece y cuando pierde parte del color del verano.

Revisa también el riego

Después del verano es bastante habitual encontrar pequeños problemas en el sistema de riego.

Un gotero que no funciona, un aspersor que riega donde no debe o una zona que recibe mucha más agua que otra pueden terminar afectando a las plantas.

Con la llegada de temperaturas más suaves también tendremos que adaptar el riego.

Y si estamos pensando en rediseñar el jardín, este es un buen momento para plantearlo desde el principio.

Porque una cosa que deberíamos tener siempre presente es que el jardín que diseñamos también es el jardín que tendremos que mantener.

Si no queremos dedicar varias horas cada semana a cuidarlo, el diseño debería tenerlo en cuenta.

Piensa en cómo utilizas realmente el jardín

Esta parte me parece incluso más importante que elegir las plantas.

Durante el verano seguramente has descubierto cómo utilizas realmente tu espacio exterior.

¿Comes fuera?

¿Te gustaría tener una zona para desayunar?

¿Hay algún lugar donde te gustaría sentarte a leer?

¿Los niños utilizan una zona concreta?

¿Tienes una mesa que recibe demasiado sol?

¿Hay rincones que nunca utilizas?

Todas esas respuestas son información para el diseño.

Porque quizá el problema no sea que al jardín le falten plantas. Quizá le falta una distribución que se adapte mejor a las personas que viven en la casa.

Un banco colocado en el lugar adecuado, una zona de comedor protegida del sol o un recorrido más cómodo pueden cambiar completamente la experiencia del jardín.

Y no necesariamente implica hacer una gran reforma.

Propuesta de diseño y modelado 3D para patio exterior residencial desarrollado por Pidexpro.
Propuesta de diseño y modelado 3D para patio exterior residencial desarrollado por Pidexpro.

El otoño también sirve para pensar en la primavera

Esta es quizá la parte menos inmediata.

Ahora plantamos algo que todavía no vemos. Reorganizamos un espacio cuyo resultado llegará más adelante. Elegimos un árbol pensando en el tamaño que tendrá dentro de unos años.

Y eso obliga a diseñar con cierta paciencia.

Un jardín no es una habitación que terminamos y queda exactamente igual durante años.

Está vivo. Crece, cambia y envejece.

Por eso, cuando diseño un espacio exterior, me parece importante pensar no solo en la fotografía que queremos conseguir, sino en cómo va a evolucionar.

Qué planta ocupará demasiado espacio dentro de cinco años.

Dónde tendremos sombra cuando crezcan los árboles.

Qué especies seguirán aportando interés en invierno.

Y qué zonas podremos mantener sin que el jardín termine convirtiéndose en una obligación.

Antes de plantar, hazte estas preguntas

Si este otoño estás pensando en mejorar tu jardín, quizá empezaría por cinco preguntas muy sencillas:

¿Qué zonas utilizamos realmente?

¿Qué plantas han funcionado bien este verano?

¿Cuánto mantenimiento queremos asumir?

¿Cómo queremos que se vea el jardín cuando no esté en flor?

¿Qué nos gustaría poder hacer fuera que ahora mismo no podemos hacer?

Las respuestas pueden ser mucho más útiles que empezar a buscar plantas sin tener claro qué necesitamos.

Porque un jardín bonito está muy bien.

Pero un jardín que encaja con nuestra casa, con nuestro clima y con nuestra forma de vivir es otra cosa.

Y quizá el comienzo del otoño sea precisamente el mejor momento para empezar a pensarlo.

¿Necesitas un profesional?

Te ponemos en contacto con un profesional verificado de tu zona.

Pedir un profesional

Artículos relacionados